lunes, noviembre 24, 2008

Pueblo Asuntino vota por Francisco Torcat


Fuente: La Voz del Río/ Opinión.
Edinson Lares Rojas.


Lo que pasó concluye una oportunidad perdida

Confirmado y reconocido la intención mayoritaria de votos opositores en la “mesa 3” de la Escuela Bolivariana “Luisa Cáceres de Arismendi”, ante la fuerza revolucionaria de vecinos del sector “El Otro lado del Río” de La Asunción, en el triunfo del abanderado “demócrata social” y nuevo alcalde electo en el municipio Arismendi, estado Nueva Esparta: ciudadano Francisco Torcat; lo que queda por definir es, qué será de los programas socialistas y aquellos urgentes proyectos que quedan inconclusos, por la administración del -ahora- ex-alcalde Leopoldo Espinoza Prieto.
Como muchos adultos contemporáneos, ya saben, por lo vivido en las décadas de los 60, 70, 80 y 90; no atenderán cualquier proyecto propuesto por los “socialistas”, y como se a cumplido en el pasado, cuesta arriba queda para los nuevos inquilinos de la corporación municipal, el no hacer ni mover un dedo por impulsar la participación comunal, como ya lo han exclamado a viva voz; así como, sí apoyar -en todo orden- la representación de los ciudadanas y ciudadanos fuera de los Consejos Comunales (CC), y en los diferentes sectores del municipio, que hasta ahora se suman registrados y constituidos en más de 20 CC, que vivirán la mayor desatención a la que se puedan haber sometido por la oposición golpista y apátrida.
Claro está, sin olvidar que las aspiraciones de muchos estudiantes bolivarianos en las diferentes misiones socialistas, serán sino objeto de un “anunciado” desden municipal, por decirlo suave por lo que viene; no queda duda que serán olvidados “por ahora”, entre una población votante que prefiere ser representada, a querer participar de forma protagónica en los asuntos de orden público, en las decisiones urgentes por los problemas comunales: seguridad, vivienda, limpieza urbana, aseo, progreso social y trabajo para todos; por un reducido grupo de “compañeritos” que jamás han olvidado lo malo que es “esa referente unidad” para las mayorías.
Vuelve en una sola palabra: la “democracia social” a que están acostumbrado los verdi-blanco-amarillos y en muchos casos, “seudos camaradas” con Chávez y “adictos a la mentira y el descrédito” que aún se mantiene vivo entre la mar y el cielo oriental margariteño; ésos “compatriotas” dados en aceptar con regocijo “la bolsita” de comida y “el rebusque solidario” con la credencial blanca, que caracterizó “aquellos años dorados” de los inescrupulosos e impopulares Jaime Lusinchi, Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez; tres expresiones emblemáticas en este lar de la corrupción y el nepotismo.
“El que no escucha consejo no llega a viejo”, refiere una expresión popular muy conocida. Siempre entre los análisis del revés y el triunfo, se reencuentra la sabía sabiduría de quien, estando en un plan de observador y espectador silente de las buenas y malas decisiones; no le debe sorprender una “votación altamente democrática”, que ahora si reconocen como tal, cuando la derrota se siente triunfo y la participación mayoritaría significa gloria para un pueblo soberano, como lo ha proclamado el artífice e impulsor del socialismo del siglo XXI: Hugo Rafael Chávez.
En ninguna de las cinco mesas instaladas en la E. B. “Luisa Cáceres” del sector ”El Otro Lado del Río” de La Asunción ganaron los candidato del PSUV: Reinaldo Marcano y Willian Fariña; la prueba confirmada y reconocida por los testigos de mesas a favor del socialismo, concluye, en una oportunidad perdida en el proyecto revolucionario, llamado a incluir socialmente a todos. El excluir, como ya lo esgrimen las tendencias proantiboliavarianas, que formulan guerra contra el líder de la revolución socialista; algo que deberemos frenar incondicionalmente, así como la proliferación de mayor consumo de licor y estupefacientes, los juegos de envite y azar, juegos de carreras y actividades de fiestas playeras, que vayan en contra de una comunidad, declaradamente religiosa.