Fuente: DARWIN DAVID para usuario
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Historias de vida, razones para no olvidar. Que alguna vez tuvimos infancia, sonrisas y juegos por doquier, muchas lágrimas también.
Con mis sentimientos mezclados veo el triste acontecer, un ángel llora, en medio del caos y la niebla gris, por un ser sin razón.
Ni sentido común. Experiencias van y aprendizajes vienen, pero aún, no puedo comprender, en medio de la impotencia, el ruido sordo y continuado del dolor no escuchado.
Me parece incomprensible este panorama: en lo alto del cielo, lleno de Santos custodios y ángeles cautivos. Es como ver una película Inconclusa, sin final; ver una oruga abrazar una hoja.
Navegando en el mar; es como llover sobre las hojas, aún salpicadas del rocío matinal. Realmente no me entra en mi conciencia tanta crueldad y sequía, a mí alrededor…
Tanta impulsividad desbordada en contra de los ángeles cautivos. En este momento reflexiono y doy gracias al Creador. Por ver siempre en el otro, un espejo sublime en el cual reflejo mis principios y valores que defiendo.
Y a pesar de tempestades y tinieblas protegeré honestamente. Parece ficción seguir viendo en estos días un cielo lleno de “santos y custodios” rodeados de tanto lujo, con espadas afinadas que cortan las alas y hieren sin castigo.
A estos seres tan ingenuos, sin malicia ni doblez, en este cielo no tan lejano, donde el paraíso no es tal, donde el caos es verdadero y no tan etéreo como se cree.
Parece absurdo continuar sintiendo, en estos tiempos, en un cielo lleno de “dioses y guardianes” rodeados de técnicas y estrategias, que no las saben usar, con títulos y aureolas, que posan sin pena ni gloria, con navajas afiladas, que cortan las alas impetuosas de los ángeles cautivos.