Fuente: La Voz del Río
Emerson Lares/Comunidad
Juana de Rojas, busca solución al problema en que la metierón
¡Cuidado con las estafas!
El drama de Juana Rojas a sus 72 años de vida, comenzó hace 4 meses, allá, por el mes de la revolución bolivariana: abril de 2009. Lleva 3 días de angustia, en La Asunción, ciudad que la vio nacer, no entiende porque ahora, no puede utilizar el servicio telefónico.
Dice y repite, que recibió una llamada hace como 4 meses, “era gente de la CANTV, ofreciendo servicio de llamadas telefónicas de larga distancia económicas y de fácil conexión. “Sí... mijo, Inmediatamente paré la oreja y escuché atentamente a la joven, es más, recuerdo que preguntó ¿Si estaba de acuerdo con la oferta? No dudé, dije sí, como hace más de 50 años a Julián Rojas. Hoy, 14 de julio, está expresión la tiene caminando con bastón en mano, busca solución al problema en que la metierón.
Ayer (13 de julio), cuando buscaba instalar el servicio de ABA, para tener una computadora en casa e ir más rápido, dicen por allí, se encontró con la sorpresa que no tenía servicio de CANTV; la impresión fue como el tamaño de la isla de Margarita, cuando los “muchachos de CANTV, le hicieron saber que “no tenía servicio telefónico con la empresa roja rojita de Venezuela”. Su expresión y enojo, no se hizo esperar.
“Cómo es la vaina, si yo llevo 27 años con la CANTV”. El joven, que atendía desde el otro lado de la línea, supone Juana, que estaba en la isla porque se le escuchaba clarito, en los ratos que podía comunicarse. Fue el mismo joven, ya más calmada Juana, quien le explicó que el corte cada 2 minutos en su llamada, obedecía a la misma empresa Netuno, en dónde ella se había suscrito.
Aquí fue cuando Juana, agarró el bastón, que la acompaña desde hace muchos años, para no caer en la sala de su casa. Grito, amenazó, expresó que llamaría al mismísimo Chávez, porque ella en ningún momento había solicitado renunciar a los servicios de CANTV, menos ahora que era revolucionaria. En su rabia e impotencia, atribulada por no tener el servicio telefónico, recuerda que alcanzó a escuchar cuando el joven, le señalaba que fuera a IPOSTEL. Para sus adentros -pensó y preguntó- ¿Qué carajo tiene que ver IPOSTEL, en este asunto?.
Esta mañana, martes 14 de julio, llamó a su hija Daisy Rojas, para que la acompañara, a las oficinas de la empresa de correos, ubicadas aquí en La Asunción. Allí, sólo supieron decirle que llamara al número telefónico: 0212- 7100404. Pues, a llamado desde la misma sede del periódico La Voz del Río (Ver foto), y le han hecho saber “que tiene una deuda de 104 Bs. F. (Bs. 104.000). Los cuales debe pagar, para que su solicitud de suspender el servicio de la empresa Netuno o como se llame, se realice”. Y Juana, se pregunta, más calmada y sosegada ¿Dónde están los reales qué religiosamente a pagado a CANTV, en estos últimos 4 meses? ¿Cómo es qué CANTV, no me aviso de este asunto? y, por último, la pregunta de acudir al ministerio público: ¿Dónde está CONATEL, que no se da cuenta, qué están estafando a los usuarios y usuarias?